jueves, 30 de julio de 2015

Hazañas bélicas en Sant Climent Sescebes


Hazañas Bélicas. Esta hermosa foto, de fuerte y valeroso componente militar, corresponde a la agradable temporada estival de 1974, disfrutada por un servidor en pleno paraje de l’Empordà, en Sant Climent de Sescebes. La pongo aquí para –a mi pesar- ratificar que el juego de vasos y jarras metalizados que puse ayer como exponente de una modernidad increíble de los años 60, se usaban en este tipo de establecimientos. En la fotografía los vasos son de otro tipo, pero no así las jarras, que coinciden con el modelo. La perola es, simplemente, de aluminio.
 

miércoles, 29 de julio de 2015

Vasos años 60


A ver quién más los recuerda. Primeros años 60. Vasos de refresco metálicos de lo más sofisticado, de diversos colores. Se complementaban con una jarra y bandeja a juego.
En el súmmum de lo estilo frigidaire Westinghouse, se podían ver oscilando, individualmente (cubitos flotando en ellos) junto a las hamacas respectivas, en un soporte muelle con espiral que las envolvía clavado en el suelo.

La época de la pérgola, el tenis y las ganas de asombrar haciéndose el norteamericano. Aunque a lo mejor eran alemanes, o franceses... 

lunes, 20 de julio de 2015

Bombardeo de La Garriga


Los más cercanos ya harán con la camiseta la forma de una oreja, porque lo he explicado alguna que otra vez… Mi abuelo era comandante de intendencia, y como tal, durante la guerra civil tenía a su cargo la administración de los hospitales existentes (los que ya lo eran previamente, pero también hoteles reconvertidos temporalmente como tales, como fue el caso del Hotel Prudenci de Tona) desde Barcelona -Hospital Militar- hasta la frontera.
Las crónicas familiares decían que mi tío era un crío que se ponía a morir cada vez que había un bombardeo en Barcelona, y éstos fueron en aumento, por lo que la familia tomó al final la decisión de ir a vivir a La Garriga. Lo que no sabían es que La Garriga, y concretamente su estación de tren, era un objetivo militar de primer orden, de forma que recibió entonces uno de los bombardeos más fuertes de toda la guerra.

Ayer, paseando por el pueblo, me hicieron fijar en el la acera, en la que han puesto esta plaquita conmemorativa 

De vuelta de París

Botín obtenido en tres librerías de París. En esta ocasión, todo alrededor del cine.