lunes, 30 de marzo de 2015

La casa tomada


Últimos rincones de casa rescatados para libros. La estantería alta, en ángulo, del dormitorio permitió respirar a los libros fuera de colección, o de editoriales poco comunes, que se hacinaban en doble fila en "el cuarto de atrás". La transversal de la ya preexistente a lo alto (también para no ahogar) del pasillo, significó una pequeña holgura para la sección de geografía, historia y antropología. La otra alta en ángulo de más a la derecha dio para memorias y similares y para echar una mano a la de viajes, que es la que, oscura (casi no se ve), ciega el pasillo, junto a esa puerta con un círculo a media altura.
Tras estas relativamente recientes novedades, tenemos, hemos calculado, para el crecimiento vegetativo (nuevos menos desterrados dolorosamente, siempre tras cruentas discusiones) de uno o dos años. El primer piso que tuvimos sorprendía por la impresión de vacío que ofrecía. Ahora esto es la casa tomada. Pero supongo que no estoy explicando ninguna historia nueva, ni nada original...

 

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Botín obtenido en tres librerías de París. En esta ocasión, todo alrededor del cine.